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Amalia Julieta: en busca de los colores de un mundo interior

Amalia Julieta: en busca de los colores de un mundo interior

Tania VB
Amalia Julieta Gómez ilustradora pintora FemFutura

Tuve la oportunidad de platicar con Amalia Julieta Gómez, artista plástica argentina que reside en Bilbao. Es una mujer en sus 30’s, autonombrada fanática de los orígenes y los árboles genealógicos. Amalia estudió Bellas Artes e Historia del Arte en Buenos Aires.

Decidió hacer el Máster en Europa, para continuar aprendiendo y desarrollando su obra. Aquí terminó estableciéndose en el País Vasco, lo cual no es una casualidad, ya que tiene raíces lituanas por parte de su madre y vascas por parte de su padre. Podríamos, incluso, dar una interpretación romántica al hecho de que terminara viviendo aquí, es decir, la posibilidad de volver a su origen familiar.

Utiliza Instagram como un medio para dar a conocer su obra. Al ver su cuenta, como espectadora, entras a un mundo habitado por mujeres con miradas melancólicas pero rodeadas de color, sobre todo se puede notar el uso de colores primarios como amarillo y rojo.

Mi primera impresión fue de extrañamiento por no saber si dichas mujeres existen o son producto de la inspiración de la artista, si acaso esos ojos te miran a ti porque están atrapadas en píxeles o porque pretenden decirte algo, sin embargo no puedes dejar de verlas y entre más las ves, más quieres pertenecer a su universo.

Amalia Julieta, Rock and Roll Band

Personalmente, me parece que en la saturación de colores se esconde un misterio, y junto a él se encuentra el deseo por descubrirlo. El acercamiento a su obra es sencillo puesto que te seduce con líneas que forman cuerpos parecidos al tuyo y al mío, sumando en cada brochazo un detalle fantasioso con el que pretende contarnos cuentos, historias, memorias y quizás, tragedias. Amalia me platica que siempre ha contado cosas a través del color y lo ve como un rasgo de ser latinoamericana.

Retratar a las mujeres

Es inevitable ser mujer y no buscar tu propia identidad, y al ser creadora lo vas a plasmar a tu manera. Amalia, según sus propias palabras, busca pintar a las mujeres “en un escenario de la vida cotidiana pero siempre aportando algún aspecto fantasioso, generando una especie de realidad subalterna. Mi obra es imaginar, no es retratar la realidad, es crear un nuevo mundo con sus propias leyes, formas y códigos en donde la mujer ocupa el lugar que se merece”.

Para ella el punto de inicio de cualquiera de sus obras es la investigación de fotografía de archivo, especialmente blanco y negro, ya que así ella pueda dar rienda suelta a la creatividad y de esta forma crear un universo donde busca “revivir” a las distintas mujeres que ya no están en este mundo.

En todas las obras que realiza es importante hacer esa investigación, donde muchas veces involucra su propio archivo, para después hacer un collage de las fotografías con diferentes elementos geométricos, textiles y demás piezas que le puedan brindar la inspiración necesaria para crear ese nuevo mundo.

Amalia Julieta, Oda a una abstracción con sandía.

Como varias artistas, o aquellas estudiosas de las humanidades, la presión social hizo mella en Amalia cuando era estudiante y desobedeció a su propia voz, lo que la llevó a estudiar Historia del Arte por presentar un panorama más estable al que le ofrecía la licenciatura en Artes Visuales.

Sin embargo, terminó por estudiar ambas carreras, pues sentía que le faltaba llevar a cabo esa acción. Entre risas, me platicó que al ser artista, los obstáculos se van sorteando, y no deben detenerte.

Como muchas mujeres y artistas, uno de los obstáculos más grandes que ha atravesado es el aspecto económico, ya que conjugar la subsistencia con el oficio es difícil, es por esto que pedir becas y apoyos se vuelve una tarea obligada para cualquier creadora.

Si miramos el currículo y la obra de Amalia Julieta podremos descubrir que es una artista que pone mucho empeño en su creación e investigación. Es decir, se nota que ha “picado piedra” para que su arte sea apreciado y reconocido.

En nuestra conversación le comenté que cuando miro el trabajo de artistas en Instagram, tiendo a pensar que su obra es digital y en formato pequeño, y que me sorprendo al descubrir que en realidad pintan y a veces en gran formato, incluso mural.

Amalia me explica que, en realidad, lleva trabajando de manera digital apenas un año, menciona que es otro tipo de lenguaje que le gusta mucho y lo hace sobre todo para descansar de la pintura, pero a lo que siempre ha estado apegada es al óleo sobre tela. Boceta con grafito o lápiz, pero su obra ha sido casi siempre con óleo.

Amalia Julieta, La Chancleta

Al trabajar con un grupo de niños, descubrió el efecto que tenía el gouache sobre papel, menciona que a pesar de que ya lo conocía, este hecho la impresionó tanto que, ahora, no lo suelta al hacer pequeño o medio formato. De esta manera trabaja técnicas mixtas junto con acuarela, grafito, etc.

A pesar de dedicarse de lleno a la obra pictórica, al ser estudiante llegó a pensar que la pintura no era suficiente y experimentó con otras disciplinas como el videoarte. Esto fue el origen de uno de sus trabajos más personales, La Búsqueda de la tía Mota.

Con una sonrisa le preguntó a su madre por qué no quitaba el dedo del renglón en cuanto a su oficio, se preguntaba de dónde le nacía toda esa pasión por la pintura. Su madre respondió: “Ha de ser por la tía Mota (apodo de cariño)”. Amalia comenta que enloqueció por aquel personaje, e investigando, supo que fue una mujer de principios del siglo XX que vivió en Lituania y que al igual que ella había sido artista.

Es una historia tierna pero triste al mismo tiempo, Amalia siguió su huella hasta el pueblo de su tía Magdalena, en donde supo que fue raptada por los soviéticos y asesinada en Rusia, no sin antes pintar para ellos, lo cual hizo que la mantuvieran con vida. Esta investigación ha sido de las más duras que ha realizado en su carrera y también de manera personal.

Sin embargo, una de las intenciones de su obra es generar sonrisas, lo dice tan sincera y transparente que no queda lugar a dudas que así es. Comenta que ella tiene todo este mundo interno, colorido y apasionado que hace público a través de su pinturas, y mientras lo va creando, ella sonríe, la pasa bien y eso es lo que busca reflejar. El resultado de su trabajo es lúdico, un volver a ser niña donde todo es un juego y solo hay que pasarla bien, precisamente eso es lo que busca contagiar al espectador.

Amalia se despide de mí, muy cariñosa y yo hago lo mismo puesto que disfruté tanto hacer esta entrevista/plática que no me importó levantarme a las 6 y media de la mañana para estar puntual a las 2 de la tarde (hora de Bilbao). No dejen de visitar su sitio web y seguirla en Instagram.

Amalia Julieta, El baile del limbo
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