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¿Por qué se celebra el Día de la Madre en México?

En una investigación realizada por Sarah A. Buck, publicada por la revista Signos Históricos de la UAM, se explica cómo el Día de la Madre se institucionalizó en México en 1922 como una reacción al movimiento feminista de Yucatán.

En el año de 1922, la periodista, pedagoga, abogada y feminista Esperanza Velázquez Bringas lanzó una campaña de control de la natalidad en Yucatán. Recordemos que en estas épocas el promedio de hijos que tenía una mujer variaba entre los 10 y los 12. La campaña era apoyada por un gobierno de corte socialista y por las ligas feministas.

Para lograr difundir estas ideas, las feministas publicaban artículos en periódicos socialistas en Yucatán a favor del control de la natalidad. Imprimieron y distribuyeron panfletos de la enfermera Margaret Sanger, principal activista de la planeación familiar en Estados Unidos, entre las ligas de resistencia y también a las parejas de recién casados en el Registro Civil. La campaña estaba enfocada en las mujeres proletarias para mejorar su nivel de vida.

El movimiento fue apoyado por Felipe Carrillo Puerto, gobernador y líder del Partido Socialista del Sureste (PPS), y por su hermana Elvia Carrillo Puerto, una de las feministas más notables de la época. También se unieron instituciones médicas y las ligas feministas, en esa época había más de 40 asociaciones feministas en esta región.

Rosa Torre González, Alma Reed y Elvia Carrillo Puerto (de izquierda a derecha), Mérida, Yucatán, 1923.

Una crítica a las campañas de control de la natalidad es que, aunque sus intenciones eran buenas, también estaban atravesadas por tendencias clasistas, etnocéntricas e incluso racistas que eran comunes en la época, así lo señala Sarah A. Buck.


El Día de la Madre como celebración reaccionaria

Los primeros en estar en contra de estas campañas fueron las organizaciones católicas, algunos grupos civiles yucatecos y el periódico no socialista Revista de Yucatán. Una de estas asociaciones, llamada la Liga de Acción Social consideraba que era indecente hablar de control de natalidad ya que esto podía ofender el pudor de las yucatecas.

La Liga de Acción Social buscaba crear y celebrar distintas festividades cívicas, ellos ya habían instaurado el Día de la Ciudad, el Día del Estado, el Día de la Patria y el Día de la Raza. Organizaban competencias de baseball, tenis e incluso lanzaron campañas contra el alcoholismo y a favor de moralizar la cinematografía. Más allá de esto, la liga sentía que era su deber velar por la conservación de las buenas costumbres de la época. Una de sus preocupaciones principales era que se perdieran las tradiciones, la moral y la estabilidad.

Pronto estas reacciones salieron de Yucatán y comenzaron las críticas a nivel nacional. En el periódico Excélsior se replicaron las críticas hechas por la Revista de Yucatán, e incluso uno de sus artículos informó que las mujeres yucatecas salieron a las calles a pedir que no se distribuyeran esos panfletos por considerarlos inmorales.

Excélsior no se quedó satisfecho solo con publicar las críticas al movimiento, decidieron hacer una campaña en reacción al control de la natalidad. Por lo que crearon el Día de la Madre en nuestro país como un contrapeso a las tendencias feministas y socialistas de la época, ya que consideraban (como algunos actualmente) que la función más importante de las mujeres era ser madre.

En la publicación de Excélsior del 13 de abril de 1922 se hace un llamado para que se consagre el 10 de mayo como un día para rendir afecto y homenajear a las madres, e incluso aseguran que era necesario instaurar este día ya que:

Hoy que en el extremo meridional del país se ha venido emprendiendo una campaña suicida y criminal contra la maternidad. Cuando en Yucatán elementos oficiales no han vacilado en lanzarse a una propaganda grotesta, denigrando la más alta función de la mujer, que no solo consiste en dar a luz, sino en educar a los hijos que forma de su carne…

Excélsior también publicó notas sobre cómo se celebraba el Día de la Madre en otras partes del mundo. Esta fecha se había instaurado como una manera pacífica de fomentar la armonía en tiempos de guerra. Pero no hay que perder de vista que el Día de la Madre honraba el papel tradicional de la mujer dentro del hogar y dejaba afuera a estas “nuevas mujeres” que aparecieron después de la Primera Guerra Mundial. Incluso en países como Italia, Mussolini ocupó el Día de la Madre para movilizar a las mujeres y a sus familias en apoyo al régimen.

Tanto Excélsior como la Revista de Yucatán intentaron defender “las tradiciones” y al mismo tiempo fomentar una visión de que la clase media vivía en una sociedad estable y moderna. El arzobispado mexicano también felicitó a Excélsior por la institucionalización de este día y aseveró que ayudaría a remediar “la disolución social en que vivimos y en que las doctrinas subversivas intentan trastornar el orden establecido por Dios y la naturaleza”.

Las celebraciones de 1922 se hicieron en diversas escuelas de la capital y de otros estados. Se celebró con bailes, música y recitales de poesía dedicados a las madres. Los sacerdotes llamaron a los católicos a llevar flores a las tumbas de sus madres y dedicaron una misa en favor a todas las mujeres que ya habían tenido hijos.

A partir de este año la celebración del Día de la Madre se institucionalizó y apaciguó el debate del control de la natalidad en 1922, pero las feministas no dejaron de exigir el derecho a la planificación familiar.


Algunos puntos a considerar

Algo muy importante en este tipo de celebraciones es cuestionarnos de dónde vienen y qué papel tienen en la sociedad actual. Para las feministas es importante que la maternidad sea deseada y no impuesta. Es decir, que tengamos derecho no solo al control de la natalidad sino también acceso al aborto seguro, legal y gratuito.

Asimismo, debemos recordar que ser madre no es sinónimo de ser esclava del hogar ni de los hijos. Las labores del hogar deben compartirse entre todos los miembros de una familia por lo que regalarle a nuestras mamás cosas como lavadoras, licuadoras o artículos de cocina o de limpieza solo reproduce un estereotipo dañino de que ellas son las únicas responsables de estas tareas.

  • Con información de:

Buck, Sarah A. “El control de la natalidad y el día de la madre:  política feminista y reaccionaria en México, 1922- 1923”. Signos Históricos, núm. 5, enero-junio, 2001, pp. 9-53. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, Ciudad de México, México.

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