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Teatro en casa: “Suzy Storck”, de Magali Mougel

Teatro en casa: “Suzy Storck”, de Magali Mougel

Diana M.
Imagen de Suzy Storck en el National Theatre

¿Qué pasa cuando no quieres tener hijos y ya los tienes? Suzy se levanta de la mesa tambaleándose. Hay letargo, reclamo, desesperación. Un narrador, como coro griego, anuncia que la historia empieza en este lugar, uno en el que la ubicación geográfica no importa. Eso es oportuno. Soy de la Ciudad de México, la producción es de un teatro londinense y la obra está situada en la campiña francesa. Pero es verdad, nada de eso importa, porque estamos en un teatro tan pequeño, que lo único que importa es Suzy. 

Hay botellas vacías sobre una mesa y decenas de juguetes en el piso. Suzy Storck no quería tener hijos. Ahora tiene tres. La bebé no deja de llorar. Suzy esconde el monitor para atenuar el llanto. ¿Cómo llegó ahí? La tensión entre sus pausas y los gritos de su madre nos hace adivinar que la historia no puede haber comenzado ahí.

Regresamos en el tiempo y nos enteramos de sus trabajos, su esposo, su viejo hobby y de la influencia de su madre. Mientras veía la obra, empecé con un monólogo interno de autorreferencias. Me puse a pensar en mí, en las decisiones que he tomado y las aspiraciones que tengo para mi vida. Pensé en el peso de decidir “sí” o decidir “no”. Y en la razón del por qué sí o por qué no.

Cuando terminó la obra leí la reseña de Maddy Costa, crítica de teatro y una mujer inspiradora. “Quiero decirle a Suzy que el bebé sí deja de llorar, eventualmente”, escribe Maddy. Y cuenta que cuando tuvo su bebé a los 31, le dijo a su madre que el feminismo le había fallado porque le aseguró que podía tenerlo todo, pero no le dijo cómo. Después descubrió que esas promesas no son de un feminismo absoluto, sino de un feminismo de mujeres en sus veintes que no han tenido hijos. (Hmmm…) 

Suzy Storck trazó un surco en mi mente y lo que siguió fue una llamada de Zoom con una amiga (treintañera pero aún suscrita al panorama veinteañero, como yo) y las referencias se volcaron a otras mujeres de nuestro entorno, las conocidas y las arquetípicas; las que tienen hijos, las que los quieren, las que sí-pero-todavía-no, o las que simplemente no.  

Suzy nos habla de las normas sociales relacionadas a la maternidad, reforzadas por la gente a su alrededor con etiquetas como lo natural y obligaciones conyugales. “Me observo a mí misma y todo vuelve: mi triste fracaso en expresar adecuadamente mi deseo de rechazar ciertas obligaciones de carácter personal, físico y, sí, económico.”

La sociedad espera que cumplamos cabalmente con una obra de teatro sin sentarnos a leer el guion primero. Aprendemos los diálogos de cada escena observando los patrones de nuestro entorno y las pausas de reflexión son acotaciones que parecen imprimirse con letras muy pequeñas. Todos jugamos un rol. Y el rol de las mujeres tiene la carga de la maternidad. 

La maternidad es difícil. No quiero decir que sea mala, pero sí difícil. Lo digo por experiencia ajena, pero creo que la empatía es buena maestra. Descanso cuasi nulo, pezones irritados, nada en su lugar. He visto que el trabajo en equipo hace toda la diferencia. El esposo de Suzy se va de casa enojado. No hay empatía. No hay comunicación ni compromiso por algo que le incumbe tanto como a ella.  

Suzy se queda sentada en el piso, se limpia unas lágrimas en silencio y comienza a recoger juguetes. Con un susurro que apenas se escucha le pide ayuda a un miembro del público. El hombre comienza. Son decenas de juguetes. De pronto el público sentado alrededor de esa caja negra que es el GATE Theatre, descubre una cajita vacía debajo de las sillas. Todos empiezan a guardar juguetes. En silencio, sin chistar. Mi garganta se convirtió en un nudo y mis ojos se llenaron de lágrimas. El teatro merece todo por ese gesto, por esa invitación silenciosa a la empatía y a la solidaridad. 

Suzy Storck es una representación muy cruda de un personaje que figuraba en su vida sin apropiarse de ella. Y creo que esta obra expresa precisamente eso. Una persona que se dejó llevar porque no sabía, no sentía, que el río puede bifurcarse. “El peso incomprensible de lo que viene a pesar de mí, a pesar de que estoy allí, participando. Todo eso se me escapa.” 

De pronto descubrí la fortuna implícita en esas reflexiones que mencioné al principio (el diálogo interno, el de Zoom e incluso la lectura de Maddy Costa). Somos afortunadas de poder compartir experiencias e inquietudes. Eso da consciencia de las diferentes vertientes del río y nos permite comunicarnos con nuestros propios deseos antes de caminar hacia la puerta de las decisiones, sea cual sea.  

Suzy Storck se va a presentar hasta el 30 de junio del 2020 en la página del GATE theatre (Londres): https://www.gatetheatre.co.uk/from-our-archive/

 Si quieren descubrir más opciones de teatro en México y el mundo, les recomiendo las redes sociales de Cartelera de Teatro y la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro.

“Suzy Storck” de Magali Mougel

Traducción: Chris Campbell

Dirección: Jean-Pierre Baro

Producción: GATE Theatre

Reparto: Caoilfhionn Dunne, Kate Duchene, Jonah Russell, Theo Salomon

Diseño de audio: Adrien Wernert

Diseño de iluminación: Christopher Nairne

Asistente de diseño: Natalie Pryce

Asistente de dirección: Ben Hadley

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