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Tips para viajar sola si eres mujer

Viajar sola es una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido y me gustaría animar a todas a que lo prueben por sí mismas. Llegas a conocerte de una manera totalmente nueva. No tienes que volar al otro extremo del mundo, también hay mucho que descubrir en el país o lugar vecino. He viajado sola por algunos países latinoamericanos (sin hablar español), me quedé con anfitriones de Couchsurfing y compartiré mis experiencias y errores con ustedes.

Hazle saber a alguien acerca de tus planes

Puede ser alguien de tu familia o una amiga, pero una persona cercana a ti siempre debe saber dónde estás y cuándo debes llegar al siguiente lugar. No me gusta estar siempre en mi móvil mientras viajo, pero gracias al ocasional mensaje “llegué“ + dirección” he podido disfrutar mi viaje más, sabiendo que alguien siempre me esta “cuidando”.

Couchsurfing: lo que debes saber

En caso de que no lo sepas todavía, Couchsurfing es una red de hospitalidad. Los anfitriones locales ofrecen a los viajeros alojamiento gratuito en casa para iniciar un intercambio cultural y nuevas amistades. Lo extraordinario es que no solo conoces a gente interesante, sino que también obtienes “información privilegiada” sobre tu destino, que no está en la guía de viajes.

Me llevaron a fiestas ilegales, playas vírgenes escondidas, conferencias políticas o avistamiento de ballenas. Gracias a Couchsurfing conocí a las personas más increíbles con las que todavía tengo amistades. Es importante compartir intereses comunes, pero también comprobar las referencias.

Si un anfitrión masculino solo tiene referencias de mujeres, esto a menudo me parece extraño, porque como anfitrión normalmente recibes más peticiones de hombres que de mujeres. En principio, prefiero ser hospedado por mujeres o familias. Pero en algunas regiones las opciones son limitadas o no obtuve respuestas de las mujeres. En estos casos he preguntado a anfitriones varones con muchas calificaciones de ambos sexos.

Una vez fui recibida por un hombre que vivía con su hijo de mi edad. Cuando el anfitrión trató de darme un masaje, hice las maletas y me fui. Por lo tanto, siempre es bueno tener un amortiguador en tu presupuesto para alojarte en un albergue en caso de duda. Aparte de eso, es importante comunicarlo todo sin lugar a dudas: conocer la dirección, los horarios de llegada y salida y, si es necesario, las exigencias de tu estancia. Aparte de eso, hay otras posibilidades como Workaway (varias horas de trabajo al día, por ejemplo, en un albergue o como niñera a cambio de alojamiento y a veces comida).

Foto de la autora en Colombia, tomada con cámara análoga.

Contactos 

Muchos hombres que ven a una mujer viajando sola quieren pasarse de listos y les gusta malinterpretar esto como una invitación no solicitada. Me pasó varias veces después de bajarme del autobús o del avión que un hombre me siguió al baño para charlar y pedir mi número de teléfono. Pueden ser muy persistentes y a veces ignorarlos no ayuda, pero tienes que decir claramente y con calma: “No estoy interesada, déjame en paz”. No quiero charlar contigo, y desde luego no quiero darle mi número a un bicho raro que me está esperando afuera del baño. Si un hombre no respeta tus límites, no vale la pena hablar con él y deberías recordarle tus límites. 

Aparte de eso, es bastante fácil entablar una conversación y casi por sí solo llegas a conocer a gente. Hay una especie de momento mágico cuando dos recién conocidos emprenden algo: exploran juntos algo completamente nuevo, aunque sean totalmente extraños el uno para el otro. Una situación que nunca ocurriría en la vida diaria. Te da la oportunidad de tomar nuevas perspectivas y de hablar con gente que de otra manera nunca hubieras conocido. Y así, la habitual charla en un café se puede convertir en una invitación a una fiesta familiar local: algo que un paquete de vacaciones nunca podría ofrecerte.

Escucha tus instintos y tu sentido común

En un lugar nuevo tu instinto te ayuda a menudo más que una guía de viaje. ¿Una invitación espontánea se siente extraña? ¿El área por la que están paseando te hace sentir incómodo? 

Tu propia seguridad es siempre una prioridad y prefiero rechazar un regalo o una invitación que ponerme en una situación desagradable o incluso peligrosa. En caso de duda, pregunta o investiga. Incluso si alguien que acababa de conocer me hace muchas preguntas extrañamente, yo retrocedería un poco y trataría de no compartir demasiada información. 

Infórmate e investiga

Aunque hay algo romántico en conocer el destino sobre el terreno, es bueno tener una idea de antemano sobre cuestiones prácticas como los días y horarios de apertura de las tiendas, la seguridad, las estafas típicas, los supermercados más baratos o los restaurantes recomendables. Hay suficientes recursos para investigar: como grupos de Facebook como “Mujeres que viajan solas” o “Mochileros en país X”, guías de viaje en línea o también la plataforma Couchsurfing ofrecen posibilidades de consulta (en el foro o concretamente con los usuarios).

La información que no se puede encontrar en Internet también te la puede dar la gente local: el conductor del uber/taxi, la recepción del albergue o incluso la anfitriona de Couchsurfing o Airbnb. Solo así encontré los mejores restaurantes, que no se aprovechaban de los turistas.

Foto de la autora en Colombia, tomada con cámara análoga.

Tiempos de viaje 

Se recomienda planificar el viaje de manera que no se llegue a un lugar desconocido por la tarde o por la noche. Como “recién llegado” tienes la desventaja sobre los locales y a la luz del día todo es un poco más seguro y fácil de coordinar. Por la noche las posibilidades de transporte público son limitadas y los taxis son más caros.

Documentación

Asegúrete de llevar un cuaderno y tomar muchas fotos (análogas y digitales). Ya que estás sola, tendrás más tiempo para registrar tus impresiones y ¡deberías hacerlo! Estoy tan agradecida de haber escrito todo lo que experimenté cuando pisé por primera vez el suelo latinoamericano. Cosas que de otra manera habría olvidado: por ejemplo, a quién conocí donde o cómo vomité después de demasiado tequila en los arbustos de la Plaza Garibaldi. Pero también puedes dibujar impresiones, grabar el sonido del mar con tu cel, o pegar la hoja de una planta tropical en tu cuaderno.

Estar abierta y disfrutar

Todos los puntos que acabo de enumerar podrían dar la impresión de que el mundo es peligroso y lleno de enemigos. Pero ese no es el caso en absoluto. En mis viajes he tenido experiencias maravillosas de responder a las invitaciones y aprovechar las oportunidades. Las cosas más maravillosas e increíbles suceden cuando dices “sí”.

Los puntos anteriores son solo para la orientación, para evitar el peligro y para estar en el lado seguro. Pero no debe arruinar la diversión del viaje el caminar con miedo. Porque esta es la forma más segura de perderse muchas cosas. Como persona que viaja, se le da la bienvenida con los brazos abiertos y siempre me ha abrumado la hospitalidad. Tuve una mala experiencia pero 100 buenas experiencias y seguiré conociendo a las personas que conozco con la mente y los brazos abiertos mientras viajo.

Aparte de haber hecho muchas cosas estúpidas y peligrosas que no repetiría después, he conocido a personas increíbles que siguen siendo mis amigos y amigas hoy, muchos años después, y he experimentado historias locas que contaré a mis nietos y nietas dentro de muchas décadas.

En algún momento tú desarrollarás tu propio sentido para diferencia entre una buena oportunidad y un riesgo potencial que no vale la pena tomar. Siempre confía en tu instinto.

Foto de la autora en Colombia, tomada con cámara análoga.
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