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Yoga y migración: ¿cómo se asocian?

Yoga y migración: ¿cómo se asocian?

Hellen Frenzel
yoga y migración

CRÓNICA VIOLETA – Experiencias de mujeres migrantes

Crónica Violeta es un espacio de diálogo sobre la migración de mujeres para abordar y abrir nuevos itinerarios, nuevas búsquedas y caminos que nos signifiquen ampliar conexiones en los procesos de cambio y de movilidad. La experiencia migratoria de mujeres también está marcada por recurrentes estereotipos, unos velados y otros bien identificados, que pocas veces son expuestos.

Noel Genné reside en el Reino Unido y por más de 20 años ha ofrecido su conocimiento como profesora de yoga en diferentes países del mundo. Yo la conocí cuando era voluntaria en Maisha e.V., asociación que apoya a mujeres africanas que viven en Alemania. Cada viernes tomaba su esterilla y no solo se dedicaba a ofrecer su clase que duraba una hora, se sentaba a dialogar con las mujeres, a compartir una taza de té con ellas e interesarse por sus preocupaciones, sus hijos, y su vida en un país ajeno a sus costumbres y lenguaje.   

¿Qué es el yoga?

El yoga es una práctica que reúne una serie de movimientos y posturas físicas que trata de crear equilibrio entre el cuerpo y la mente, pudiendo llegar a mejorar la concentración, la autopercepción, estimular el estado anímico e incluso brindar un estado de paz y alegría. Entre los beneficios que la práctica puede ofrecer a la persona están la reducción de la tensión, ansiedad, ira, hostilidad y cansancio. Muchos autores coinciden que los efectos del yoga se evidencian tanto en la salud física como psicológica.

La práctica del yoga crea una conexión profunda con las personas y es una herramienta que permite romper barreras, afirma Noel. Actualmente trabaja para una organización de mujeres migrantes en el Reino Unido, donde la práctica del yoga está muy presente y es útil para apoyar el proceso de integración.   

La práctica de yoga como una forma de integrarse a una comunidad

“La gente busca unirse a clases de yoga porque está en una búsqueda personal interior, aunque a veces se acerquen pensando únicamente en los beneficios físicos que la práctica puede ofrecer.

Cuando una persona está en estrés se pone en un modo de defensa y elevan todos sus muros. Luego de la práctica la gente se siente relajada, reduce el estrés y sus barreras, además amplía la confianza y es precisamente en ese momento en que se logra una conexión que trae beneficios a la salud física y mental; sobre todo está el beneficio de la salud mental, de conectar con los demás, señala Noel.

Esta profesora que ha vivido de manera itinerante en varios países del mundo ofrece sus clases en inglés y español, de su experiencia la práctica del yoga permite generar un vínculo que puede rebasar los límites y diferencias que genera un idioma. 

“Creo que yo siempre prioricé el poder lograr algún tipo de comunidad. Para mí la conexión con las personas es muy importante.

Ella reconoce la soledad de las personas que migran, sabe el costo emocional de integrarse al entorno y pone en evidencia la existencia de una doble barrera. Por un lado está la necesidad de incorporarse al nuevo entorno y por el otro se reduce la interacción con las personas de la misma nacionalidad o región; esto como una estrategia para mimetizarse con el local o por desconfianza con los connacionales.  

Las diversas situaciones de vulnerabilidad que viven las personas migrantes como el abuso o explotación laboral conducen precisamente a otras dificultades como la falta de una comunidad, ausencia de redes de apoyo, ahondándose la desconfianza en el otro, reduciendo sus relaciones y socialización, muchas veces llegando a la autoexclusión.

“Confiamos menos cuando estamos fuera de nuestro país. Lamentablemente, sucede que la gente de nuestra propia comunidad, o de la misma nacionalidad abusa de los recién llegados.

A Noel la práctica del yoga le ha significado crear comunidad en los lugares donde ha vivido.  Ha rebasado la idea de una clase normal de yoga; ella, con su forma de ser, brinda un ambiente acogedor, lazos de amistad y espacios donde compartir, de volver a conectar con cosas de nuestra tierra, del mundo latinoamericano. Cosas que solo lo podemos hacer y decir si estamos en contacto con alguien que comparte nuestra identidad cultural y lenguaje. 

El desarrollar una capacidad multicultural ha permitido a Noel tener una visión más amplia de la existencia y de la libertad, donde privilegia el respeto al otro dentro de sus tiempos, esta cualidad no se reduce al espacio de la clase, sino que se mantiene a lo largo de la convivencia con el otro. Ella plantea una clase de yoga que es muy libre, donde la exigencia de las posturas y el avance en la práctica se sostienen en la escucha al cuerpo de los/las participantes.

“La gente en mi clase hace lo que puede, lo que le hace bien en ese momento y a nivel de conexión es lo mismo. No todos estamos preparados para conectar en el mismo momento y de la misma manera.

Para Noel conectar es crear una energía que va más allá de la temporalidad de conocerse, la trascendencia del significado apunta a que la persona sienta que llega a un espacio donde pueda ser ella misma, que tiene la posibilidad de abrirse y no ser juzgada, también que frente a sus problemas encontrará una mano amiga, probablemente no contará con la solución a su conflicto, pero el hecho de ser escuchada le representa un gran alivio y la libera de un gran peso.  

Utilizar la práctica como modo de contención emocional

La formación de esta comunidad, de esta conexión tiene el poder de hacer sentir a una persona que hay alguien que se preocupa por ella, a quien le importa, es acogida, escuchada, tomada en cuenta, seguramente recibirá un abrazo y aunque suene una frase hecha ayuda a levantar el ánimo el escuchar: todo va a estar bien porque todo pasa

Cuando una persona está fuera de su país es muy importante contar con estos espacios de contención, porque la red de amigos y familiares no están y es difícil compartir con los seres queridos las dificultades diarias. Resulta agotador trasladar las vivencias, las situaciones dolorosas de las personas migrantes, ya sea porque los contextos difieren mucho y cuesta comprender, o las personas callan para no preocupar a sus familiares. Este es el apoyo que se necesita cuando migras, explica Noel.

“Las experiencias nos ayudan a conectar donde no solo establecemos un enlace con quien tenemos empatía porque tenemos similitudes, lo grandioso es conectar precisamente con quienes somos totalmente diferentes y aceptar esas diferencias y lograr integrarnos como comunidad.

La lectura: otra posibilidad de crear comunidad

Noel funda círculos de lectura en los lugares que visita, además de ofrecer clases de yoga. La lectura no solo es un buen hábito, mejor aún tiene la magia de acompañar. La lectura tiene poderes extraordinarios y así como puede trasladarnos a lugares increíbles en cuestión de segundos, es capaz de sacarnos del ensimismamiento de nuestros problemas. 

Mucha gente se la pasa pensando en sus dificultades, en reproches propios y de otros, imaginando lo que va a suceder y al final que nunca ocurre, pero ya se sufre y ese dolor, esa angustia del pensar en los probables riesgos se padece como verdaderos. Esto expone aún más a la persona a cargas fortísimas de estrés y toxicidad para el cuerpo y la mente.  

La lectura de manera asombrosa brinda la oportunidad de alejar al pensamiento de estas situaciones, funciona como un catalizador para abrir la mente, explorar soluciones, atraer nuevas imágenes a la realidad y si se lo permitimos puede modificar nuestra actitud ante los conflictos. Todo esto se amplifica cuando se lee en grupo. 

El tener ese momento para dialogar, para comentar las impresiones y lo que ha logrado transmitir el libro, el rol de un personaje o la historia misma es mucho más gratificante si lo haces acompañada, incluso impulsa a leer más. Un círculo o club de lectura, como los llama Noel, son ambientes para compartir que enriquecen a los/las participantes. 

La literatura es amplia y la lectura es una actividad muy provechosa. En los círculos de lectura se leen libros que no imaginaste porque no entraban en tu esquema mental; hay ocasiones que alguien propone un libro que puede sacarte de tus propios límites, te ayuda también a mirar con mayor amplitud, indica. 

Yo vengo de una familia donde se ha leído mucho. En mi casa se ponía a la lectura como algo muy importante para el crecimiento personal y durante mis viajes identifiqué la soledad de las personas migrantes y encuentro que la lectura es una compañía fantástica“.

Esta polifacética mujer migrante, argentina, viajera, profesora de yoga trabaja actualmente para LAWRS – Latin American Women’s Rights Service, una organización dedicada a la defensa de los derechos de mujeres latinas migrantes. La labor de Noel se centra en crear y sostener el vínculo entre la organización y las mujeres, su objetivo es llegar a más personas para que accedan a los servicios que ofrece la organización, así como derivar a otras organizaciones y servicios existentes para el apoyo a las mujeres migrantes y que debido a la barrera del idioma lo desconocen. El principio básico es brindar información útil y asesoría para que las personas se integren más fácilmente en el país de acogida.

El yoga se volvió una actividad clasista y costosa que las mujeres migrantes no siempre pueden acceder; estos grandes estudios de yoga limitan la participación a personas de escasos recursos. A través de mi trabajo se puede ofrecer a estas personas la posibilidad de realizar la práctica de yoga.

Como migrantes vemos como la autoconfianza se va minando y es difícil fiarse de otras personas, se llega a un nivel de escepticismo muy desgastante. Uno de los beneficios del yoga es romper esas barreras. Para Noel, el yoga es una herramienta que permite recuperar la confianza, facilita la formación de grupos, las mujeres logran organizarse para hacer otras actividades, se acompañan y aunque no siempre logren resolver sus problemas identifican que esta forma de acompañamiento es un gran apoyo para ellas. 

La calidad humana de Noel, su mente abierta, su manera de acercarse y escuchar a las personas le da un toque personal a la práctica de yoga, deja de ser la profesora que se distancia del grupo para ser una más en las risas, en la complicidad del grupo y se siente ese acompañamiento confiado y seguro.  

Las mujeres migrantes soportan día con día trabajos demandantes, desgastantes. Londres, al ser una ciudad grande es muy estresante, aquí las mujeres no tienen un solo trabajo y deben transportarse por varias horas para ir de un trabajo a otro, relata Noel. Es en este momento que los beneficios del yoga cumplen su papel como actividad de bajo impacto, ayuda contrarrestar el dolor que están sintiendo las mujeres de manera física, emocional y anímica.

Las técnicas de respiración reducen el estrés, la relación con el grupo, el tener contacto con alguien que quizás está pasando por lo mismo genera empatía y eso les ha cambiado la vida.   También, durante la conversación encuentran información valiosa que muchas veces les ayuda y les muestra otra forma de habitar la ciudad. 

“Las mujeres que vienen a las sesiones de yoga tienen trabajos demandantes y llegan con dolencias físicas, uno de los primeros cambios son los físicos, luego vienen los cambios mentales cuando se ven más relajadas”.  

A un año del confinamiento, con medidas rigurosas en unos países y más laxas en otros, los niveles de estrés e incertidumbre permanecen en la población, la aparición de la vacuna no ha reducido significativamente los contagios y el mundo entero se mantiene en alerta por la pandemia.

Los efectos como pérdida de empleos, las consecuencias mentales debido al aislamiento están dejando huella, se evidencia el cansancio, el desgaste físico y mental de la gente. En el caso de la comunidad latina en el Reino Unido, quienes trabajan principalmente en sectores como limpieza, servicios, hotelería y restaurantes, la situación es preocupante porque fueron los primeros en suspender actividades. Aunque el gobierno ha entregado ayudas, existen bancos de comida y comedores comunitarios, la asistencia social y económica se vuelve insuficiente.

Con la pandemia la dinámica del grupo de yoga, si bien ha cambiado la modalidad y las formas de encuentro, continúan reuniéndose de manera virtual y las actividades previstas en su mayoría han logrado cumplirse para el equipo de LAWRS. Desde la primera semana que se declaró el confinamiento, las mujeres han podido mantener este espacio de contacto, comunicación y apoyo.  

Noel Genné con gran sensibilidad, con actitud cordial y positiva, con su tiempo generoso y su saber escuchar nos ha mostrado un campo sembrado por la experiencia donde la práctica de yoga, las técnicas de respiración, el tomar y recuperar los espacios para abrazar comunidad y la realización otras tantas actividades nos acercan, hermanan, ayudan a empatizar.  

Estas también pueden ser estrategias que faciliten y hagan frente al estrés de la migración. En el artículo Mujeres migrantes: entre búsquedas y nuevos arraigos se había abordado este tema y como las condiciones emocionales operan en el proceso de migración. Quizás este sea otro camino para mejorar la situación e integración de las mujeres migrantes.

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